
La Mujer Muerta
El Mirador de la Canaleja es uno de los lugares desde donde contemplar la "Mujer Muerta", que es el nombre que reciben las montañas que al Sur de Segovia forman parte de la Sierra de Guadarrama.
Dice la leyenda que la mujer del jefe de una tribu , al quedar viuda vio como sus hijos luchaban por llenar el vacío de poder dejado por su padre. La madre ofreció su vida a cambio de acabar con esa lucha fraticida, y desde entonces la llanura se convirtió en montañas con la forma de la mujer. Al atardecer un par de nubes se acercan al rostro de su madre para besarla y esas nubes son sus hijos.
Montón de Trigo
Así se conoce a uno de los picos de la sierra de Guadarrama. La leyenda habla de un campesino que acumulaba su buena cosecha de trigos en un montón cuando se le acercaron dos mendigos. La codicia le hizo decirles que no se trataba de trigo sino de tierra. Tras echarlos de mala manera se encontró con que el trigo había desaparecido.
Tras buscarlo sin éxito un niño le señaló un monte y el campesino pudo comprobar como se había transformado su montón de trigo en una montaña.
Legenda del acueducto
Antes de que existiera el acueducto, los segovianos debían recorrer largas distancias para buscar agua. Ésta era la tarea de una muchacha que servía en una casa de Segovia y que debido a tener que cargar diariamente con los cántaros de agua, fue perdiendo sus fuerzas.
Un día de mucho calor se sentó a descansar y dijo en voz alta:-Daría lo que fuera por liberarme de esta esclavitud.
Tras decir esto, escuchó una voz que le decía:-¿Es verdad lo que dices?-Sí lo es, aunque soy tan pobre que no tengo nada que dar a cambio.
A lo que le contestó el desconocido personaje:-¿Me entregaría tu alma a cambio de que llevara el agua a la puerta de tu casa?-Claro que sí, para qué quiero el alma si no me sirve de nada.
Este personaje era el mismo diablo y se propuso construir en una sola noche el acueducto de Segovia. Poco antes de amanecer, la muchacha se despertó atemorizada por el suceso del día anterior y rezó arrepentida a la Virgen, lo que hizo que amaneciera un poco antes que de costumbre, de manera que el diablo no pudo culminar la obra por una sola piedra y la muchacha pudo salvar su alma.